La demanda del mercado empuja a Galicia a producir mejillón más pequeño

19 de May de 2020 Board of Directors

La demanda del mercado empuja a Galicia a producir mejillón más pequeño

El bivalvo grande representa un 8 % de la extracción para el mercado de fresco

El mejillón es uno de los pilares económicos de la Galicia costera. Desde que las bateas poblaron las rías, la producción de este bivalvo sabroso y sano ha dado pie a una importante cadena mar-industria, fuente de empleo y de difusión de riqueza. Al amparo de mares diferentes, Galicia goza de la extraordinaria capacidad de producir bivalvo de todos los tamaños, al gusto de cada mercado. De las piezas grandes y de vivo color anaranjado de unas bateas, a los ejemplares pequeños que demandan los mercados europeos. Sin embargo, esa variedad de tallas es cada vez menor. «A veces cuesta encontrar mejillón grande», asegura Roberto Fariña, el presidente de Agade, la asociación que aglutina a las empresas depuradoras y comercializadoras de este y otros bivalvos gallegos.

Apoyándose en los datos proporcionados por el anuario de la acuicultura correspondiente al 2019, que acaba de publicar la Xunta, Agade ha puesto el foco sobre el mejillón que se destina al mercado fresco. De los 164 millones de kilos que se dirigen a este canal de venta, solo el 8 % son de tamaño grande. «En los últimos años, la tendencia en la producción del mejillón destinado a fresco va hacia un mejillón más pequeño, con unos ciclos de producción más cortos», señala el informe, que indica que «solo el 8,69 % del producido fue de calibre grande, el porcentaje más bajo de la serie histórica», mientras que el más pequeño supuso el 68,38 % del total». Quince años atrás, el de mayor tamaño suponía el 24 %, frente al 51,6% que representaba el de menor talla.

Sector del mejillón en España y Galicia

 Ese cambio responde al mercado. Galicia exporta grandes cantidades de mejillón (40.000 toneladas el año pasado), que se dirige fundamentalmente a mercados europeos como el francés y el italiano donde gusta el bivalvo pequeño. El grande triunfaba más en el mercado nacional, pero este ha cambiado. Las grandes cadenas de distribución quieren un mejillón de tamaño regular y precio competitivo. ¿No podría ser esa demanda cubierta con bivalvo de mayor tamaño? Desde la producción explican que en los últimos años los costes de cultivo han aumentado, mientras que los precios permanecen inalterables. Volvamos, en este punto, al informe elaborado por Agade. Según este, en el 2019 «el precio del mejillón de industria sufrió una fuerte caída, mientras que se mantiene la estabilidad en el fresco», que en el 2019, de acuerdo con ese mismo documento, se pagó «seis céntimos por kilo mejor que el de industria». Aun así, los valores se mantienen en los mismos niveles que hace casi veinte años, según asegura la producción. En ese contexto, al que hay que añadir la incertidumbre que provocan en el sector los episodios de mareas rojas, los bateeiros apuestan por cosechas más cortas que se traducen en mejillón de menor tamaño.

La comercialización pide paso en el consello regulador

Hasta hace unos años, las fábricas de conserva eran los principales clientes de los bateeiros gallegos. La irrupción del chorito chileno hizo que los números se pusiesen del revés, y hace ya doce años que el mejillón que se destina a su venta en fresco supera con creces al procesado, captando más del 62 % de la producción (en 21019 fue, en concreto, el 64%). Según el estudio de Agade, «dos de cada tres euros que ingresan los bateeiros son de ventas al canal de fresco».

Esa realidad colisiona con otros datos: los del producto protegido por la DOP Mexillón de Galicia. Según la memoria del Consello Regulador, en el año 2019 se incrementó la cantidad de bivalvo con etiqueta en un 3 %, hasta rondar las 56.000 toneladas. Pero de esa cifra total, el mejillón destinado al mercado de fresco se quedó en 7.354.168 kilos, una cantidad un 19% menor que la del 2018, mientras que la del transformado creció un 8 %.

La Voz de Galicia, 17 de mayo de 2020

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