
Opmega reúne en Vilagarcía a FAO, la Eurocamara y el sector mejillonero para reforzar la voz de la miticultura gallega en Europa
La jornada “Miticultura en clave europea: retos actuales y perspectivas de futuro” abordó el fraude alimentario, el etiquetado de origen y el funcionamiento de las instituciones comunitarias, y rindió homenaje al bateeiro de A Illa de Arousa Manuel Castro Paz, Manolo Pescador, por más de cinco décadas dedicadas al cultivo del mejillón
El presidente de Opmega, Ricardo Herbón, destacó en su intervención la calidad del producto que comercializan sus socios: “Tenemos oro puro entre las manos y tenemos que ponerlo en valor”
Vilagarcía de Arousa, 29 de mayo de 2026.- La Organización de Productores de Mejíllón de Galicia (Opmega) celebró este viernes en el Edificio Mejillón de Galicia la jornada “Miticultura en clave europea: retos actuales y perspectivas de futuro”, un encuentro que reunió a representantes de la FAO, del Parlamento Europeo, de la Administración estatal y autonómica, del sector pesquero y conservero, y de la propia base productiva mejillonera para analizar el peso de las decisiones comunitarias en la actividad diaria de las bateas.
Inauguración institucional
El presidente de Opmega, Ricardo Herbón, abrió el encuentro reivindicando la condición de Galicia como primer productor de mejíllón de Europa, muy por delante de Italia y Grecia, y subrayando que buena parte de la legislación que afecta al sector como el etiquetado, medio ambiente o la seguridad alimentaria se decide en Bruselas. “Aunque nuestra actividad sea local, las decisiones que nos afectan se toman en Europa. Por eso es importantísimo conocer cómo funcionan las instituciones europeas y estar presentes allí donde se pueden trasladar nuestras opiniones”, señaló.
A continuación intervino, en mensaje grabado, la secretaria general de Pesca del MAPA, Isabel Artime, que subrayó la capacidad de liderazgo de Opmega dentro del sector mejillonero y puso en valor su apuesta por la sostenibilidad y la innovación. Artime coincidió con la organización en que la presencia en Bruselas es esencial: “Es esencial que contribuyamos activamente en el debate europeo para que haya una política de acuicultura coherente y uniforme en el marco de la Política Común de Pesca”.
Cerró el bloque inaugural el alcalde de Vilagarcía de Arousa, Alberto Varela, que también destacó el papel de liderazgo de Opmega y su compromiso con la sostenibilidad y la innovación como señas de identidad del sector. Varela subrayó que el futuro del mejíllón gallego pasa por Europa: “El camino para llegar al resto del mundo empieza por Europa. Ahí es donde se abren las puertas y donde hay que estar”.
Fraude alimentario, trazabilidad e instituciones europeas
La primera ponencia corrió a cargo de Esther Garrido Gamarro, oficial de pesca en la División de Pesca y Acuicultura de la FAO, que presentó el estudio Food fraud in the fisheries and aquaculture sector y expuso las principales tipologías de fraude que afectan a los productos del mar a escala global. La experta de Naciones Unidas detalló que el sector produce más de 185 millones de toneladas de productos acuáticos al año, una escala que lo hace especialmente vulnerable al fraude alimentario, desde la sustitución de especies hasta la manipulación documental en la cadena de suministro.
En el caso concreto del mejíllón, Garrido Gamarro identificó como principales riesgos la comercialización fraudulenta de producto de cultivo como “salvaje”, el uso indebido de certificaciones de sostenibilidad y las declaraciones engañosas sobre el origen geográfico o el método de producción.
A continuación, Natalia Fontaina Rey, responsable de Gestión del Centro Tecnolóxico do Cluster de Acuicultura (CETGA), presentó el proyecto europeo FishEUTrust, financiado por el programa Horizonte Europa y articulado por un consorcio de 22 socios de 14 países de la UE. El proyecto trabaja para reforzar la trazabilidad y la confianza del consumidor en los productos pesqueros y acuícolas mediante herramientas de autenticidad basadas en biomarcadores genéticos, isótopos estables y sensores de frescura. En el caso del mejíllón, los resultados obtenidos hasta la fecha permiten ya diferenciar producto de miticultura y salvaje con una precisión del 85% cuando se combinan análisis isotópico y multielemental.
Tras la pausa, Cécile Fouquet, socia fundadora y directora de Aliénor, ofreció una ponencia sobre el funcionamiento real de las instituciones europeas y las vías concretas por las que un sector productivo como el mejillonero puede hacerse oír en la toma de decisiones comunitarias. Fouquet expuso el mapa de actores relevantes en Bruselas y los dos grandes ejes de acción en los que Opmega tiene margen de influencia: el etiquetado de origen de los productos transformados y la protección frente a la competencia de terceros países, especialmente en el marco del acuerdo comercial con Chile.
La experta subrayó que, pese a que el cambio normativo en Europa requiere tiempo, el contexto político actual es favorable a los sectores primarios y a la acuicultura de moluscos como fuente de proteína con impacto medioambiental positivo.
La importancia de estar presentes en Europa
La jornada continuó con una mesa redonda moderada por Lino Suárez, director de Operaciones de Opmega, en la que participaron el europarlamentario del Grupo Socialista Nicolás González Casares y la directora general de Conxemar y presidenta del Consejo Consultivo de Mercados (MAC), Yobana Bermúdez. El debate abordó las herramientas disponibles para que el sector mejillonero gallego pueda defender sus intereses ante las instituciones europeas, con especial atención al etiquetado de origen y al impacto de las importaciones de mejýllón chileno en el mercado comunitario.
Homenaje a Manolo Pescador, memoria viva del sector bateeiro
Antes de la clausura, Opmega rindió homenaje a Manuel Castro Paz, Manolo Pescador, bateeiro de A Illa de Arousa, por una vida entera dedicada al cultivo del mejíllón y por su compromiso asociativo con el sector.
Manolo empezó a trabajar en las bateas en 1973, con catorce años, acompañando a su padre en la ría de Arousa. Combinó pesca y mejíllón durante siete u ocho años antes de dedicarse en exclusiva a la batea durante una década. Se jubiló a los sesenta, aunque nunca llegó a desvincularse del todo: lleva treinta años en juntas directivas de las asociaciones del sector y sigue siendo
un puntal de la Asociación de A Illa, convencido de que la unión hace la fuerza.
Sigue al día de los problemas que preocupan al sector —las importaciones de mejýllón chileno, las caídas en el rendimiento— y mantiene intacto el reflejo asociativo y la preocupación por un oficio que, en sus palabras, es más que un trabajo. De sus cuatro hijos, tres continúan vinculados al mejýllón, una continuidad familiar que en A Illa es más norma que excepción.
“Queremos poner en valor la trayectoria del mejillonero que pasó por todas las fases del oficio, vio cómo se organizaba un sector que durante décadas funcionó sin estructura y mantiene, ya jubilado, el reflejo asociativo intacto”, señaló Ricardo Herbón al hacerle entrega de un obsequio en reconocimiento a toda una vida de trabajo.
En el cierre, Ricardo Herbón hizo balance de la jornada y reivindicó el valor del producto gallego: “Tenemos que ser conscientes de que el producto que extraemos del mar es oro puro. Tenemos oro puro entre las manos y tenemos que ponerlo en valor, dar a conocer su importancia socioeconómica para nosotros, para nuestras familias y para nuestra región”. El presidente de Opmega remató subrayando que “la clave está en estar presentes en Europa para luchar por todas aquellas cuestiones que puedan suponer una amenaza para nuestro sector”.
Clausuraron oficialmente la jornada la teniente de alcalde del Concello de Vilagarcía, Tania García, y la conselleira do Mar de la Xunta de Galicia, Marta Villaverde, quien reclamó más apoyo europeo, con menos burocracia, mayor participación de las regiones y financiación estable para la pesca y la acuicultura. Defendió así el reconocimiento de la acuicultura como sector primario y la continuidad de fondos como el FEMPA para garantizar su competitividad.
El encuentro concluyó con una degustación de mejillón con diferentes recetas del chef Miguel Mosteiro, con una propuesta gastronómica que combinó tradición y creatividad en torno al producto estrella de la organización.
La jornada se enmarca en el Plan de Producción y Comercialización de Opmega, cofinanciado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
