
Presentación estudio Valorización de los servicios ecosistémicos
OPMEGA PRESENTA A LA CONSELLERA DEL MAR EL INFORME QUE DEMUESTRA QUE LAS BATEAS SON UN ALIADO AMBIENTAL DE LAS RÍAS
Los autores del estudio explicaron en la sede de la organización, en Vilagarcía, las conclusiones de un trabajo que cuantifica los beneficios ecosistémicos del cultivo de mejillón
La junta directiva de Opmega participó en el encuentro en el que se puso en valor la contribución de las bateas a la calidad del agua, a la baja huella de carbono del mejillón y a la identidad de las Rías Baixas
Vilagarcía de Arousa, 1 de julio de 2026. Opmega presentó a la consellera del Mar, Marta Villaverde, el informe que cuantifica el valor ambiental de las bateas y que demuestra, con base científica, que el cultivo de mejillón es un aliado de las rías gallegas. La presentación se celebró en la sede de la organización, en Vilagarcía de Arousa, con la participación de los autores del estudio y de la junta directiva de Opmega, encabezada por su presidente, Ricardo Herbón.
El trabajo, titulado El cultivo de mejillón, una actividad sostenible. Valoración de los servicios ecosistémicos proporcionados por el cultivo de mejillón de Opmega, fue elaborado por el investigador X. Antón Á. Salgado, del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC (IIM-CSIC), y por la consultora Ana Vila, de INXENIA, con la colaboración de J. Severino P. Ibánhez y Nicolás Villacieros Robineau, también del IIM-CSIC. El proyecto forma parte del plan operativo de la organización y cuenta con la cofinanciación de la Unión Europea.
Durante el encuentro, los autores explicaron a la consellera las principales conclusiones de un informe que mide por primera vez de forma integral los beneficios que las bateas generan más allá de la producción de alimento. El estudio analiza cuatro categorías de servicios ecosistémicos -provisión, regulación, soporte y culturales- y pone cifras a una realidad que el sector lleva años defendiendo: las bateas producen mejillón, pero también cuidan las rías.
Entre sus conclusiones, el informe destaca la capacidad del mejillón como fuente de proteína sostenible, con una huella de carbono muy inferior a la de otras fuentes animales; la contribución de las bateas a la calidad del agua a través de la filtración y de la retención de nutrientes; el valor de la concha como recurso aprovechable en sectores como la agricultura o la construcción; y su papel como reserva alcalina frente a la acidificación oceánica.
El estudio también analiza el efecto protector de las bateas sobre la línea de costa y su contribución a la actividad turística, a la cultura marinera y a la identidad de las Rías Baixas. Para Opmega, estos datos refuerzan la necesidad de que las administraciones tengan en cuenta el valor ambiental, económico y social del cultivo de mejillón a la hora de diseñar políticas públicas para la acuicultura y para la gestión de las rías.
Desde Opmega valoraron la presencia de la consellera del Mar en la sede de la organización como una muestra de interés institucional por este tipo de trabajos. La entidad trasladó también la importancia de que el valor ambiental de las bateas sea reconocido e incorporado al debate público sobre el futuro de las rías.